Isabel Diaz
Lleida - España, 1957
Uno no se convierte en pintor admirando
las bellezas de la naturaleza. Es un buen día,
cuando por casualidad deteniéndose ante un cuadro
comienza a determinarse la conducta de toda una vida.
De pronto sabe que nada ni nadie podrán impedir
que pinte. La idea viene antes que cualquier aprendizaje,
antes de cualquier intento de realización. ¡Es
cuestión de pintura!
De las ganas de expresarse con imágenes, volúmenes,
colores y luces. Y es lo que a mi juicio Isabel ha sabido
captar.
El artista debe comprender perfectamente su época
y encontrar el lenguaje apto para dar cuenta de ella. En
definitiva saber ser único y múltiple, original
y ordinario.
Jesús - Pintor
Isabel Díaz destaca por
su viva percepción de la luz y del color. Acompañan
su obra la densidad de la materia como elemento activo
de su discurso pictórico y triunfa en su búsqueda
del equilibrio a través de una armoniosa gama de
colores.
Su trabajo es honesto y comprometido. Se diría que
tiene para cada ocasión una distinta forma de mirar,
entender e interpretar los temas dando en cada momento
una versión válida por su idónea expresividad.
Construye desde el conocimiento y el pensamiento. En la
composición tiene una forma de definir la obra que
atrae al espectador por su pincelada vigorosa. En su trayectoria
muestra una tendencia hacia el impresionismo si bien, en
la actualidad, se mueve hacia una pintura más expresionista.
En la acuarela se encuentra tan cómoda como en el óleo.
En este medio es audaz en todos sus planteamientos consiguiendo
dar a este medio tan sutil y difícil calidades de
gran belleza.
Mª Pilar - Pintora
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