Teresa
Chillida
Zaragoza - España
Teresa Chillida, paisajes de la
densidad cromática
Paisajes densos, llenos de una materia
sutil, donde exhibe la acaricia del color, que se eleva
a la categoría
sensual, que imprime carácter a una obra de gran
fuerza compositiva.
Indaga en el
color, con amplitud, pintando con generosidad, buscando
la ampliación de los ángulos, la potenciación
de la dinámica de la masa. Completa la obra con encuadres
muy pensados, con cielos, paisajes verdes o nevados, casas,
todo en su sitio, cada cosa en la estructura que le corresponde.
Fomenta el encuadre, visualizando la determinación
de la perspectiva, de la ubicación del color, sin
estridencias, pero con carácter.
Su obra de paisaje es elocuente, pero, a la vez, contenida,
mostrando una sana fortaleza de la cromaticidad, incluso
concebida con una cierta austeridad, sutil, emergente, casi
en el punto inicial del comienzo allá donde el equilibrio
manda. Y ello es así porque es fundamental la presencia
del orden dentro de la flexibilidad, emplazado en el punto
neurálgico de la propia consistencia.
Sus paisajes son elocuentes, poseen fuerza, determinación
y garra. Su personalidad sobresale de forma abrumadora, casi
sin pensárselo, porque es en sí misma la explicación
del fin último que la artista pretende: ser coherente
con el paisaje y comunicarlo con determinación.
Joan Lluís Montané
De la Asociación Internacional de Críticos
de Arte
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